Francisca Cruzado del Toro, conocida por todos como Paquita Cruzado, ha sido nombrada Embajadora del Garbanzo de Escacena por el Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) ‘Garbanzo de Escacena’, un reconocimiento que pone en valor toda una vida dedicada a la cocina tradicional andaluza y a la conservación de un patrimonio gastronómico basado en el respeto por el producto y las recetas transmitidas de generación en generación.

Fundadora, junto a su marido Juan Robles, de la empresa de restauración Robles Grupo, Paquita Cruzado ha sido una figura esencial en la construcción de uno de los grandes referentes de la hostelería sevillana. Desde los inicios de la pequeña bodega familiar abierta en 1954 hasta la consolidación del grupo como una de las empresas gastronómicas más prestigiosas de Andalucía, su aportación ha sido decisiva, especialmente desde la cocina, donde desarrolló muchas de las recetas tradicionales que dieron personalidad y prestigio a la casa.

Durante décadas, Paquita Cruzado elaboró diariamente los platos que hicieron célebre a Casa Robles, manteniendo viva la esencia de la cocina andaluza basada en productos de proximidad, guisos tradicionales y recetas heredadas. Su forma de entender la gastronomía ha trascendido el ámbito familiar para convertirse en una referencia de autenticidad, calidad y respeto por el recetario tradicional, valores plenamente compartidos por la IGP Garbanzo de Escacena.

Su nombramiento como Embajadora del Garbanzo de Escacena reconoce precisamente esa labor silenciosa que durante generaciones han desempeñado miles de mujeres en la conservación de la cultura gastronómica ligada a las legumbres. Gracias a ellas se han mantenido vivas recetas tradicionales como los potajes, cocidos y guisos de garbanzos que hoy forman parte de la identidad culinaria de Andalucía.

Este reconocimiento se enmarca en el proyecto ‘Garbanzo en Femenino’, una iniciativa impulsada por el Consejo Regulador desde 2020 con el objetivo de destacar el papel de la mujer en todas las actividades relacionadas con el Garbanzo de Escacena, desde el cultivo y la comercialización hasta la investigación, la innovación gastronómica y la promoción del producto.

La mujer ha desempeñado históricamente un papel fundamental en torno al garbanzo, especialmente en el ámbito doméstico y gastronómico, siendo la responsable de conservar y transmitir un amplio patrimonio culinario. Sin embargo, durante la última década su protagonismo se ha extendido también al liderazgo empresarial, la investigación, la producción agrícola y la promoción de alimentos de calidad diferenciada.

Con el proyecto Embajadoras del Garbanzo, el Consejo Regulador pretende dar visibilidad a mujeres cuya trayectoria constituye un ejemplo de compromiso con el desarrollo del territorio y con la puesta en valor del cultivo del Garbanzo de Escacena en la zona amparada por esta Indicación Geográfica Protegida, situada entre las provincias de Huelva y Sevilla.

Esta acción forma parte del plan de promoción de productos agroalimentarios amparados por figuras de calidad diferenciada que impulsa la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, en el marco del Programa de Desarrollo Rural de Andalucía 2014-2020. El proyecto está cofinanciado por la Unión Europea, a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), y cuenta además con la participación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación del Gobierno de España.

Con la incorporación de Paquita Cruzado al proyecto ‘Garbanzo en Femenino’, la IGP Garbanzo de Escacena reconoce no solo la trayectoria de una de las grandes figuras de la gastronomía sevillana, sino también el legado de tantas mujeres que, desde sus cocinas, han convertido al garbanzo en uno de los ingredientes imprescindibles de la tradición culinaria andaluza.